En el camino

Vamos por el buen camino. Muchas personas se han interesado ya por la asociación y estamos ultimando los horarios abiertos al público, y también mandaremos la página de solicitud a través de este blog.
Preparando grandes documentales, meditaciones, relajación... abiertos a nuevas ideas y a que otras asociaciones contacten con nosotros para divulgar información.
Entre todos hablamos muchos idiomas, atrévete a preguntar en el idioma que quieras, trataremos de responderte.
Todos aprendemos de todos. Dice un refrán: Cada persona que encontramos es superior a nosotros en alguna cosa; de eso podemos aprender de ella.

El vampirismo energético

    En la naturaleza, todo tiende al equilibrio. Los animales salvajes, se reequilibran de manera natural, atendiendo a las necesidades de su cuerpo. Si están enfermos no comen o toman alimentos específicos que les ayudará a mejorar. Después de comer no cazan, descansan a la sombra. Ellos saben como regularse y recargar su energía.
    Los árboles forman parte de la naturaleza y de la misma forma, saben como recargar su energía, llevando a cabo sus procesos solo cuando es su momento. Nosotros, como seres humanos también somos animales y formamos parte de la naturaleza, sin embargo, hemos perdido el contacto con nuestra esencia natural y nos desgastamos constantemente. Pero aún así, formamos parte de la naturaleza y tendemos al reequilibrio natural. Si no podemos recargar nuestra energía del modo que tenemos asignado por naturaleza: descansando, alimentándonos o con el contacto con la naturaleza; nuestra mente, nuestra esencia busca métodos alternativos de recarga y suele ser por "compensación" con otros seres humanos.
    Como vasos comunicantes, la energía entre seres humanos se reequilibra entre si para atender a la ley natural del equilibrio. Entre personas que más o menos tienen la misma cantidad de energía, ese intercambio apenas se nota. El problema surge cuando una persona está enferma o muy agotada energéticamente y para recargar su energía necesita que otra persona le ceda gran cantidad de su energía. Eso es lo que llamamos "vampirismo energético".
    El vampirismo ocurre de manera natural. Todos somos vampiros de todos y es algo que no podemos evitar, aún haciendo reiki u otras técnicas energéticas. Forma parte de nuestro proceso natural de compensación y reequilibrio.
    Trabajadores de hospitales, centros comerciales, peluquerías, masajistas, etc.., suelen mostrar un desgaste energético superior al normal. Su energía, al ser vampirizada constantemente por enfermos, clientes... no puede atender a los procesos normales del día a día y se desgasta mucho antes. Síntomas como cansancio, pesadez de piernas y brazos, dolor de cabeza o de articulaciones de manera repentina, suelen avisarnos de un desgaste energético por vampirismo. No hay emociones asociadas, no hay malestar psicoemocional, es desgaste físico.
    Gracias al Reiki, a pesar de que no podamos evitar el vampirismo energético, podemos recargarnos y hacer que el nivel de nuestra energía sea siempre óptimo y evitamos el cansancio extremo. Al hacer Reiki, estamos llenando constantemente nuestro ser de energía. Yo me protejo, creando una esfera protectora de luz blanca en la que yo estoy dentro, y así me prevengo de chupetones energéticos.
    Si al hablar con alguna persona sentimos desgaste emocional, no es vampirismo, es otro fenómeno llamado "efecto diapasón", que explicaremos otro día. Por eso, llevando una vida activa físicamente, una buena alimentación, practicando Reiki o caminando al lado de la playa o sentándonos en la hierba, recargaremos constantemente esta energía que nos chupan muchas veces, y ni siquiera notaremas sus efectos.
  (de la federación española de Reiki)
 
 

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